Bogotá, Colombia – 26 de septiembre de 2025. La transición hacia la movilidad eléctrica en Colombia avanza a un ritmo constante, y si bien los vehículos particulares y los sistemas de transporte masivo han acaparado los titulares, una revolución silenciosa pero de gran impacto está comenzando a gestarse en el sector del transporte de carga. La adopción de vehículos eléctricos de carga (VEC) y transporte pesado, aunque incipiente, presenta un panorama de oportunidades y desafíos técnicos que podrían redefinir la logística nacional, reducir la huella de carbono del sector y generar eficiencias operativas significativas.
Este artículo técnico explora el estado actual de la movilidad eléctrica de carga en Colombia, detallando la oferta tecnológica disponible, el marco normativo y de incentivos, los retos en infraestructura de recarga, y el análisis económico que impulsa a las empresas a considerar la electrificación de sus flotas.
Panorama Actual: Un Mercado Emergente con Potencial de Crecimiento
El mercado colombiano de vehículos eléctricos de carga es aún joven, pero dinámico. Impulsado por una creciente conciencia ambiental, la volatilidad de los precios del diésel y los beneficios tributarios, diversas empresas de logística, distribución y consumo masivo han iniciado proyectos piloto y la incorporación de camiones 100% eléctricos en sus operaciones, principalmente en entornos urbanos y regionales.
Empresas como Postobón, Grupo Bimbo, Grupo Éxito, TCC y DHL Express ya cuentan con flotas de camiones eléctricos ligeros y medianos, demostrando la viabilidad de esta tecnología para la distribución de última milla. Un hito importante fue la alianza entre Foton y la transportadora TCC para el despliegue de 20 camiones eléctricos del modelo FKR 3.4 EV en Bogotá, Medellín, Barranquilla y Cartagena, destinados a optimizar la logística urbana y reducir emisiones. A mayor escala, PepsiCo, en colaboración con Scania, incorporó el primer tractocamión eléctrico en su flota, un vehículo con capacidad de carga de 29 toneladas y una autonomía de hasta 250 km, marcando un precedente para la electrificación del transporte de carga pesada en el país.
Oferta Tecnológica: Especificaciones de los VEC en Colombia
La oferta de vehículos de carga eléctricos en Colombia se ha diversificado, con la presencia de marcas internacionales que han introducido modelos con distintas capacidades y autonomías. A continuación, se presenta una tabla comparativa con algunos de los modelos disponibles:
| Modelo | Tipo | Capacidad de Carga Útil | Capacidad de Batería (kWh) | Autonomía (aprox.) | Potencia del Motor (kW/Hp) | Tiempo de Carga Rápida (aprox.) |
| Foton FKR 3.4 EV | Camión Liviano | ~3.4 Toneladas | 81.14 | ~200 km | 115 kW / 154 Hp | 1.5 – 2 horas |
| JMC CPR EV 3,7T | Camión Liviano | 2.9 Toneladas | No especificado | Hasta 190 km (NEDC) | 120 kW / 161 Hp | 1.5 horas (0-80%) |
| BYD T7B | Camión Liviano | ~4 Toneladas | 106 | ~250 km | 150 kW / 201 Hp | 1.5 – 2 horas |
| Hyundai Mighty EV | Camión Mediano | ~4 Toneladas | 114.5 | Hasta 300 km | 120 kW / 161 Hp | 71 minutos |
| Scania (PepsiCo) | Tractocamión | 29 Toneladas | 297 | Hasta 250 km | No especificado | No especificado |
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Estos vehículos utilizan principalmente baterías de Litio-Ferrofosfato (LFP), conocidas por su seguridad y durabilidad. La mayoría opera con sistemas de 400V a 800V y están equipados con sistemas de frenado regenerativo, que permiten recuperar una parte de la energía cinética durante la desaceleración, un factor clave para la eficiencia en la topografía colombiana.
Análisis del Costo Total de Propiedad (TCO): El Argumento Económico
Si bien el costo de adquisición de un camión eléctrico es considerablemente superior al de su equivalente diésel, el análisis del Costo Total de Propiedad (TCO) revela un panorama financiero favorable a largo plazo. Los principales factores que reducen el TCO de los VEC son:
- Menores costos de “combustible”: El costo por kilómetro recorrido utilizando electricidad es significativamente inferior al costo del diésel. La diferencia puede representar ahorros de hasta un 70-80% en el gasto de energía, dependiendo de las tarifas eléctricas y el precio del diésel.
- Reducción en mantenimiento: Los motores eléctricos tienen una fracción de las piezas móviles de un motor de combustión interna. Esto elimina la necesidad de cambios de aceite, filtros, sistemas de escape complejos y otros componentes, reduciendo los costos de mantenimiento preventivo y correctivo en un 30-50%.
- Incentivos fiscales: La legislación colombiana ofrece beneficios clave que impactan directamente en el TCO, los cuales se detallan más adelante.
Aunque no existen aún estudios de TCO exhaustivos y públicos específicos para el contexto operativo y de mercado colombiano, análisis internacionales, como los realizados en Europa, sugieren que el punto de equilibrio en el que un camión eléctrico se vuelve más económico que uno diésel se alcanza en pocos años de operación, especialmente en aplicaciones de uso intensivo como la logística urbana.
Marco Regulatorio e Incentivos: El Impulso Gubernamental
El Gobierno colombiano ha establecido una base normativa para fomentar la transición hacia la movilidad eléctrica, aplicable también al sector de carga. La Ley 1964 de 2019 es el pilar fundamental y establece los siguientes beneficios:
- IVA preferencial: Una tarifa de solo el 5% para la importación y venta de vehículos eléctricos, en contraste con el 19% para los vehículos de combustión.
- Exención de aranceles: 0% de arancel para la importación de VEC hasta ciertos cupos anuales.
- Descuentos en seguros y revisiones: Un descuento del 10% en las primas del SOAT y del 30% en la revisión técnico-mecánica.
- Beneficios no monetarios: Exención de restricciones a la circulación como el “Pico y Placa” en la mayoría de las ciudades del país.
Adicionalmente, la Estrategia Nacional de Movilidad Eléctrica y la “Hoja de Ruta para la Transición Energética Justa” trazan una visión a largo plazo para la descarbonización del sector transporte, indicando un soporte político continuo para la electrificación.
Desafíos Técnicos y de Infraestructura
A pesar de los avances, la masificación de los vehículos eléctricos de carga en Colombia enfrenta barreras técnicas significativas:
- Infraestructura de Recarga de Alta Potencia: El principal obstáculo es la limitada disponibilidad de infraestructura de recarga pública y privada para vehículos pesados. Mientras la red de cargadores rápidos de 50 kW (DC) crece, esta es insuficiente para tractocamiones con baterías de gran capacidad. La solución para flotas de largo recorrido es el Megawatt Charging System (MCS), un estándar internacional que permite cargas de más de 1 MW, reduciendo los tiempos de inactividad. Actualmente, no existen estaciones MCS públicas operativas en Colombia. El desarrollo de “electrolineras” en los principales corredores logísticos del país, como Bogotá-Medellín o Buenaventura-Bogotá, es un paso crítico y pendiente.
- Impacto de la Topografía y Operación: La exigente geografía colombiana, con sus empinadas cordilleras, impone un desafío a la autonomía de los VEC. Si bien el frenado regenerativo en los descensos puede recuperar energía, los ascensos prolongados demandan un alto consumo energético, lo que reduce la autonomía real en comparación con las cifras homologadas. Es crucial la realización de estudios piloto en rutas de montaña para modelar con precisión el consumo y planificar la infraestructura de recarga.
- Gestión de la Red Eléctrica: La carga simultánea de múltiples flotas de camiones eléctricos, especialmente en horario nocturno en los centros de distribución, representará una demanda considerable para la red eléctrica local. Se requiere una planificación conjunta entre las empresas de logística, los operadores de red y el gobierno para asegurar la estabilidad del sistema y aprovechar las tarifas de energía en horarios de baja demanda.
- Capacitación Técnica: Existe una brecha en el conocimiento técnico para el mantenimiento y reparación de vehículos eléctricos de alto voltaje. La formación de técnicos especializados es fundamental para garantizar la operatividad y seguridad de las flotas.
Conclusión y Perspectivas a Futuro
La movilidad eléctrica para vehículos de carga y transporte en Colombia se encuentra en una fase inicial pero prometedora. La viabilidad técnica de los vehículos para operaciones urbanas y regionales ya ha sido demostrada por empresas pioneras. El robusto marco de incentivos fiscales y el favorable análisis del Costo Total de Propiedad son los principales impulsores económicos para la transición.
El próximo gran salto dependerá de la superación de los desafíos de infraestructura. La inversión estratégica en una red de recarga de alta potencia, idealmente bajo el estándar MCS en los corredores logísticos clave, es la pieza que falta para desbloquear el potencial de la electrificación en el transporte de larga distancia. Proyectos de investigación como Giro Zero de la Universidad de los Andes, que modelan la demanda y proponen la ubicación estratégica de esta infraestructura, son vitales para guiar las políticas públicas y la inversión privada.
En el corto y mediano plazo, se espera una consolidación de la electrificación en la logística de última milla y en operaciones de patio en centros de distribución. La electrificación del transporte de carga pesada de larga distancia será un proceso más gradual, pero que, con la planificación adecuada y la colaboración entre el sector público y privado, se posiciona como una ruta inevitable y necesaria para un sector logístico más competitivo, eficiente y sostenible en Colombia.



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